Primer material gráfico informativo de interés general
del mundo que incorpora sistema braille.
Aparece mensualmente con los diarios:
La Capital de Rosario (40000 ejemplares de ConTacto)
Diario Uno de Santa Fé (5000 ejemplares de ConTacto)
Diario Uno de Entre Ríos (7500 ejemplares de ConTacto)
Diario Uno de Mendoza (17000 ejemplares de ConTacto)
Diario El País del Uruguay (20000 ejemplares de ConTacto)
Las fotos rebosantes de alegría, sonrisas y felicidad compartidas a través de las redes sociales aflijen a los usuarios que las observan.
Ese curioso hallazgo fue revelado por un grupo de científicos estadounidenses que encuestaron a los estudiantes sobre las emociones y cambios de humor que sentían observando las fotos de sus amigos en la Red.
Casi el 95% de los internautas de menos de 23 años reconoce que se apena cuando en su barra de noticias ven que la vida de sus amigos es más feliz y activa que la suya.
Además, los investigadores indican que el mal humor prevalece entre los usuarios de las redes más activos, mientras que aquellos que invierten menos tiempo en su vida digital se entristecen menos, pues tienden a comparar menos su vida con la de los demás.
“No nos paramos a pensar que la gente, normalmente, trata de publicar las mejores y más atractivas imágenes de su vida: juergas, vacaciones, fiestas familiares”, es decir, aquello que quieren recordar, sostiene uno de los científicos. Poca gente piensa que eso es “una concentración de felicidad en imágenes”, agrega.
Por esa razón la vida del 'otro' empieza a resultarle a uno más brillante que la suya. Según los investigadores, el mejor modo de levantar el ánimo es no perderse en Internet, visitar a los amigos ‘físicamente’ y sacar sus propios fotos sonrientes y felices.
Fuente: actualidad.rt.com

La retina humana (la parte del ojo que convierte la luz recibida en señales electroquímicas) tiene alrededor de 100 millones de células sensibles a la luz. Por tanto, las imágenes de la retina contienen una enorme cantidad de información.
Los científicos encontraron las huellas de un 'dinosauromorpha', el antepasado de todos los dinosauros, en un valle de Polonia. El animal que dejó los rastros andaba a cuatro patas, lo que contradice la hipótesis científica de que los dinosauros fueron bípedos. Sin embargo, sus patas delanteras eran más cortas que las traseras. Se cree que durante el proceso de evolución, las extremidades del animal se transformaron considerablemente.
No existe el año cero ni en el calendario gregoriano ni en el juliano. El año 1 a. C. inmediatamente precede al año 1 d. C. (podemos ilustrarlo así: después del 31 de diciembre del año 1 a. C. comenzó el 1 de enero del año 1 d. C.). Lo mismo acontecería con las décadas, empezando la primera de nuestra Era en el año 1 d.C. y hasta el año 10 d.C., ambos dentro, para conformar así la década (diez años).
Entrevista a Chiqui González, ministra de cultura de la provincia de Santa Fe